Paulette
Paulette no me ama. Terriblemente abrumadora es esta desdicha causada por su terrible mirar, mirar que atenúa mi melancólica esperanza, que se aviene y aparece a cada vuelta, en cada recodo, en los sitios oscuros de mi Maracaibo de noche…y vuelve ella a aparecer y mis pensamientos divagan por las calles y pienso lo mil veces pensado, lo mil veces ya decidido. Ando como un autómata en callejones viejos bajo la sombra de la penumbra maracucha. Paulette no me ama. Y no queda más que desistir, comprender, resignar, todo se acabó…y de verdad ¿se acabó? ¿Hubo realmente un principio? Paulette no me ama puedo ser su hermano, su hijo, su amigo pero jamás su “affaire” su amante de turno. Y estoy postrado y tengo impedido las delicias y placeres de su cuerpo. Todo se acabó, no queda más sino aquella mítica y esperanzadora frase repetida por Paulette, Alhena, Gloria…de la pronta llegada de una hermosa advenediza. Frase que se me antoja quimérica, lastimosa y de un consuelo egoísta. Paulette no me ama y sin embargo es la madre tierra y yo soy su hijo que depende de sus cuidados, sus amores y complacencias…y sin embargo no me ama y estoy conciente que se acabó todo, mis trabajos y menesteres en el ovalo, en aquella plaza de toros donde trato de sortear cada embestida que se viene a mí y que no siempre esquivo.
Paulette no me ama y escucho callado su frase final que se adviene como una cornada: “galán todo terminó, se acabó tu faena.”
unnuevocomienzo
Mal puesto el nombre a tu Bitacora...
opino que tu poesia es hermosa...
Un saludo...
Leo...